¿Políticos religiosos o religiosos políticos?
Agradezco la invitación del Centro Universitario Ignaciano para compartir estas reflexiones, en estas “noches de diálogo”. El momento actual que vivimos en México y el mundo, hace inevitable establecer las mutuas relaciones que, querámoslo o no, se dan entre la religión y la política. Si hay algo patente que ha producido la globalización, es justamente la fragmentación y
Democracia y… ¿derechos humanos?
Al inicio de este 2005, hay dos conjuntos de debates en torno a la relación entre democracia y derechos humanos. El primero lo constituye la reciente toma de posesión para su segundo período como presidente de los Estados Unidos, de George W. Bush, su discurso teocrático – mesiánico en defensa de la libertad y la democracia y el marco ideológico que representa “la guerra de civilizaciones” y el supuesto “fin de la historia”, entre Huntington y Fukuyama. El otro, es el Informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), “La democracia en América latina”, bajo la dirección de Dante Caputo – Director del Proyecto de Desarrollo Democrático en América Latina del PNUD –, y su complemento “contribuciones al debate”, cuyo planteamiento fundamental gira en torno a la ruta hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos, como reza el subtítulo de los textos publicados, y en el que participan diversos académicos y políticos.